Mucho hemos escuchado sobre las proteínas y sabemos que son unas de las moléculas más importantes para la vida. También son imprescindibles durante el crecimiento debido a que realizan un gran número de funciones, entre ellas: la función estructural, la enzimática, la contráctil y la inmunológica.

Unas de las verdades sobre las proteínas es que los anticuerpos de nuestro cuerpo se hallan en este grupo. Otra es que dependen de factores genéticos, según la información genética de cada individuo serán los grupos proteínicos que posea en su organismo y las necesidades o beneficios derivados de ello.

Un dato curioso es que conforman el 80% del protoplasma de una célula deshidratada. Estas moléculas son creadas a partir de los 20 grupos fundamentales de aminoácidos, de cuyos diferentes enlaces se forman los tipos proteicos. En la estructura de una proteína podemos encontrar carbono, oxigeno, hidrogeno, nitrógeno y azufre.

 

Mitos sobre el consumo de las proteínas

Como todos los componentes de nuestro cuerpo, estas dependen de la alimentación. Sin embargo, para garantizar una cantidad adecuada, no necesitamos grandes cantidades de comida, tampoco gran variedad. Estudios científicos demuestran que los vegetales y las carnes animales poseen los aminoácidos requeridos, siendo la leche, los huevos, la carne y la soya los alimentos más valiosos.

Entre los mitos más difundidos se encuentra el que dice que la enfermedad de la gota es producto de la ingestión desmesurada de estas moléculas. Falso, ese padecimiento es una especie de artritis y aunque tiene como desencadenantes la ingesta excesiva de alcohol, pescado azul, carnes rojas, vísceras, etc., responde mayormente a la genética. De ahí que afectara tanto a las monarquías pasadas.

Todos hemos escuchado: “mientras más mejor” y de hecho, nada en exceso es saludable. Un aumento proteico en el organismo causa pérdida de calcio, debilitamiento en la estructura ósea, hiperactividad inmunológica y disfunción hepática. Por ello recomendamos que las mantengas en tu dieta pero con medida. Lo esencial es siempre mantener un balance adecuado con otros nutrientes.