A medida que los bebés van creciendo los padres comienzan a preocuparse de si son capaces de jugar solos. Debido a que pasan todo el tiempo con su madre, a los niños les cuesta trabajo desprenderse de ese lazo y comenzar a experimentar por ellos mismos. Aquí te hablamos acerca de la importancia de que aprendan a jugar solos y algunos trucos para lograrlo.

 

Mi bebé y sus juegos

Los niños pequeños son muy apegados a los padres, con los que están acostumbrados a compartir cada momento de su vida. Sin embargo, es  importante que tengan momentos en los que puedan jugar solos pues esto les permitirá aprender sobre el entorno que les rodea y ganar en confianza,  sin la constante presencia del adulto e interactuar con el mundo que lo rodea.

Cuando un pequeño comienza los juegos en solitario, aprende a tomar decisiones propias y se siente más libre para hacer o decir alguna cosa que normalmente no haría o diría frente a sus padres. Para fomentar estos momentos se puede comenzar con juegos en conjunto en los que se dejará de intervenir en intervalos que irán ampliándose cada vez más.

Es importante tener en cuenta que permitirles jugar solos no significa dejarlos en el cuarto sin supervisión sino estar cerca, en caso de que nos necesiten, pero realizando otras tareas. El juego es una actividad primordial en el desarrollo de los niños, no sólo los ayuda a mejorar habilidades motoras sino que activa la imaginación y es un método excelente de enseñanza.

Otra idea que puede aplicarse son los videos interactivos. El niño se concentrará en los juegos del animado y no echará de menos la presencia de los padres. Jugar solos es realmente importante pero no debe abusarse de estos momentos o el pequeño puede sentirse abandonado, lo ideal es encontrar un balance adecuado entre compañía e independencia.

Depende de ti y de la imaginación que despliegues el conseguir este propósito.